El pulido de matrices es uno de los procesos más laboriosos e inconsistentes en la extrusión de aluminio. Durante décadas, los fabricantes han dependido de pulidores manuales especializados para el acabado de las superficies de apoyo de las matrices. Hoy en día, el
Mecanizado por flujo abrasivo (AFM) ofrece una alternativa automatizada de eficacia probada que proporciona resultados superiores a un menor coste a largo plazo.
El pulido manual presenta varias limitaciones inherentes. Incluso los pulidores más experimentados obtienen resultados inconsistentes: algunas zonas del troquel se pulen en exceso, mientras que otras permanecen ásperas. Esta inconsistencia provoca un flujo irregular del metal durante la extrusión, lo que da lugar a líneas de troquel, defectos superficiales y un desgaste prematuro del troquel. El pulido manual también requiere muchísimo tiempo, entre 4 y 8 horas para pulir un solo troquel. Además, encontrar y retener pulidores cualificados se ha vuelto cada vez más difícil y costoso en los últimos años.

El mecanizado por flujo abrasivo resuelve todos estos problemas mediante el uso de un medio abrasivo semifluido que se adapta perfectamente a las complejas geometrías de las matrices de extrusión. El medio fluye uniformemente a través de todas las aberturas de la matriz bajo presión y velocidad controladas, eliminando únicamente las imperfecciones microscópicas de la superficie de apoyo sin dañar el material subyacente. El resultado es un acabado perfectamente liso y uniforme, imposible de lograr manualmente.
Las mejoras en la eficiencia que ofrece la tecnología AFM son espectaculares. Un troquel típico que requiere 6 horas de pulido manual puede terminarse en menos de 90 minutos con una
Máquina AFM. Un solo operario puede manejar varias máquinas simultáneamente, reduciendo la mano de obra en un 70 % o más. Y lo que es más importante, la calidad constante del pulido AFM prolonga la vida útil del troquel entre un 30 % y un 50 %, lo que reduce significativamente los costes de utillaje a largo plazo.
Muchos fabricantes dudan en invertir en AFM debido al elevado coste inicial del equipo. Sin embargo, la recuperación de la inversión suele lograrse en un plazo de 12 a 24 meses gracias al ahorro en mano de obra, la reducción de los costes de sustitución de troqueles y la disminución de los índices de desperdicio. Para las instalaciones que pulen más de 10 troqueles por semana, la rentabilidad de la AFM es innegable.
Los sistemas de mecanizado por flujo abrasivo de la serie PG de Tongzheng están diseñados específicamente para matrices de extrusión de aluminio. Disponibles en tres modelos para adaptarse a diferentes tamaños de matriz, ofrecen un funcionamiento automático con un solo toque que no requiere conocimientos especializados. Esto los hace accesibles a instalaciones de todos los tamaños, desde pequeños talleres hasta grandes plantas de fabricación.
Comentario
(0)